¿Qué es un acuífero?
¿Qué es un acuífero?
Podemos definirlo como una
formación geológica integrada por una o más capas de roca que tienen la
capacidad de almacenar y ceder agua.
Se ubican en el suelo en espacios
denominados “zonas saturadas” y se caracterizan por disponer de una
permeabilidad y porosidad determinadas que nos sirven para definir las
características hidráulicas del mismo, por lo que podemos decir que el
movimiento del agua dependerá del tipo de rocas que la contienen.
¿De qué manera se forman?
Se forman cuando las aguas
pluviales se precipitan e infiltran en el suelo hasta llegar a estratos de
rocas impermeables que impiden su paso hasta ser contenidas. Este ciclo se
vuelve continuo ya que con cada precipitación y filtración los acuíferos son
recargados permitiendo un flujo constante de agua para su uso.
¿Qué tipos de acuíferos
existen?
Existen varios tipos de acuíferos
que pueden clasificarse de acuerdo al criterio que utilicemos:
o Por su extensión: puntuales o locales (pequeñas extensiones) y regionales (grandes extensiones).
o
Por las propiedades de los materiales que los contienen: poroso, kárstico y/ó fisurado.
o
Por sus características litológicas: detríticos y carbonatados.
o
Por la presión hidrostática:
oo Libres o no confinados: cuando están en contacto
con el aire y se encuentran separados por la zona no saturada).
oo Cautivos o confinados: cuando se encuentran en
una zona totalmente saturada y están sometidos a presiones superiores a la
atmosférica.
oo Semiconfinados: cuando algunas capas que se
encuentran confinadas son semipermeables.
¿Cuál es la utilidad de los
acuíferos?
Podemos resaltar dos tipos de
utilidad de los acuíferos dependiendo del flujo del agua dentro de estos:
- Cuando el agua fluye libremente por el acuífero
sirven como conductores de transmisión de las aguas subterráneas hacia las
zonas de recarga como son los lagos, pantanos, manantiales, pozos u otras
estructuras de captación.
- Pero cuando las aguas se contienen en rocas impermeables se las considera como depósitos de almacenamiento que pueden ser utilizados para extraerla, pero teniendo la precaución de no exceder la recarga porque terminaría secándose.




